«Querida madre –se lee en ella–, hacia finales de mayo llegué en un convoy ferroviario al campo de concentración de Auschwitz. En cuanto a mí, todo va bien. Puedes estar tranquila por mí y por mi salud, porque el buen Dios está en todas partes y piensa con gran amor en todos y en todo. Será mejor que no me escribas antes de que yo te mande otra carta, porque no sé cuanto tiempo estaré aquí. Besos, Raimundo (Maximiliano) Kolbe».
Pocos días después el padre Kolbe era asesinado en el bunquer de la muerte.
Su fiesta es celebrada el 14 de Agosto.
Fuente: www.alfayomega.es