Iba yo por el camino de la aldea, cuando tu carroza apareció a lo lejos, magnífica y resplandeciente. Y al pasar junto a mí se detuvo. Vitaminas diarias para el espíritu.
Autor: Humberto A. Agudelo C.
Editorial Paulinas.
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Iba yo por el camino de la aldea, cuando tu carroza apareció a lo lejos, magnífica y resplandeciente. Y al pasar junto a mí se detuvo.
Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, un artista reconocido.Llegado el momento, se tiró la tela que cubría el cuadro. Hubo un caluroso aplauso. Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa.
En días pasados en nuestra comunidad de el Hatillo, hemos realizado un bonito encuentro vocacional donde participaron las jóvenes Madian de Barquisimeto, Maribel y Luisenix de Valencia, el tema de dicho encuentro fue: “La Mirada de Dios”
Las hijas de San Pablo del SAL (Secretariado de Apostolado Latino-Americano), de acuerdo con la Fundación Universitaria Católica del Norte, han instituido un diploma online sobre Valores y derechos humanos en la óptica de la espiritualidad bíblica. El Objetivo es potenciar la formación permanente de las Paulinas, de los cooperadores y de los colaboradores en el área bíblica, a partir de una realidad fundamental en el continente latino-americano: los derechos humanos y la filosofía de los valores. La perspectiva de la espiritualidad bíblica sigue las orientaciones pastorales del Episcopado latino-americano emanados en el encuentro de Aparecida, el Sínodo de la Palabra y la gran misión continental apenas encaminada. Todo esto para que los pueblos del continente tengan vida en Jesucristo, y vida abundante.
Durante esta semana se han tratados temas como: Análisis de la violación de los derechos humanos; los Derechos humanos en la Doctrina social de la Iglesia y en san Pablo; Introducción a los fundamentos bíblicos de los derechos humanos; Cristología que humaniza la cultura; Animación bíblica de la pastoral, pedagogía bíblica y formación a la dimensión virtual con laboratorios y ejercitaciones.Su fiesta es celebrada el 14 de Agosto.
Fuente: www.alfayomega.es
odeado de una luz admirable. En esta íntima unión, Dios y el alma son como dos trozos de cera fundidos en uno solo, que ya nadie puede separar. Es algo muy hermoso esta unión de Dios con su pobre criatura; es una felicidad que supera nuestra comprensión.
mis colegas habían caído enfermos, tuve que hacer largas caminatas, durante las cuales oraba al buen Dios, y creedme, que el tiempo se me hacía corto.
El actual desafío de la Iglesia en tiempos de Facebook y de Twitter consiste en presentar el profundo mensaje de Jesús sin dejarse atraer por los aspectos superficiales, considera el portavoz de la Santa Sede.
“Por su parte, BXVI, cuando habla a los jóvenes, por ejemplo en las Jornadas Mundiales de la Juventud, insiste en querer comunicar a la juventud contenidos firmes, consistentes y articulados, que requieren empeño para ser asimilados, aun antes de ser traducidos en la vida de cada día”.“Ha sido un verdadero tiempo de gracia en el que mediante las peregrinaciones, las catequesis, las numerosas publicaciones, y las distintas iniciativas la figura de san Pablo se ha vuelto a proponer en toda la Iglesia y su vibrante mensaje ha reanimado y reforzado en cualquier parte, a las comunidades cristianas, la pasión por Cristo y por el Evangelio. Demos por tanto gracias a Dios por el Año Paulino y por todos los dones espirituales que nos ha traído”.
La divina Providencia ha dispuesto que precisamente hace pocos días, el pasado 19 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, fuera inaugurado otro año especial: el Año Sacerdotal, en ocasión del 150 aniversario de la muerte de Juan María Vianney, el santo Cura de Ars.
"Esta celebración ha significado un ulterior impulso espiritual y pastoral, que ciertamente dará tantos beneficios al pueblo cristiano y especialmente al clero. Este año quiere contribuir a promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes para un más fuerte e incisivo testimonio evangélico en el mundo de hoy”.
A este respecto, el Apóstol Pablo constituye un modelo espléndido a imitar, no sólo en la concreción de la vida, la suya de hecho es extraordinaria sino en el amor por Cristo, en el celo por el anuncio del Evangelio, en la entrega a la comunidad, en la elaboración de eficaces síntesis de teología pastoral.
San Pablo es ejemplo de sacerdote totalmente identificado con su ministerio, como después lo fue también el Santo Cura de Ars, conciente de ser portador de un tesoro inestimable, es decir, el mensaje de la salvación, pero de llevarlo en una “vasija de creta”; por ello es fuerte y humilde a la vez, íntimamente persuadido que todo es mérito de Dios, que todo es por su gracia.
“El amor de Cristo nos posee” -ha dicho el Papa, recordando las palabras que escribe el Apóstol- y esto bien puede ser el lema de todo sacerdote “forzado por el Espíritu”, para hacer de él un fiel administrador de los misterios de Dios: “el presbítero deber ser todo de Cristo y todo de la Iglesia, a la cual está llamado a dedicarse con amor indivisible, como un esposo fiel hacia su esposa”.
El Pontífice, junto a los santos apóstoles Pedro y Pablo, ha invocado la intercesión de la Virgen María, para que obtenga del Señor abundantes bendiciones para los sacerdotes durante este Año Sacerdotal que acaba de iniciar: “Que Nuestra Señora, que Juan María Vianney tanto amó e hizo amar a sus feligreses, ayude a cada sacerdote a reavivar el don de Dios que está en él, en virtud de la santa Ordenación, para que así crezca en la santidad y esté preparado a dar testimonio, -si es necesario, hasta el martirio-, de la belleza de su total y definitiva consagración a Cristo y a la Iglesia”.
Fuente: Servicio de información Católica





Queridas hermanas:
Queridas hermanas:




Se trata de que Pentecostés “no se reduzca a un simple rito o a una sugestiva conmemoración, sino que sea un evento actual de salvación”. Para ello el Santo Padre indica la necesaria espera del don de Dios “mediante una escucha humilde y silenciosa de Su Palabra”.