“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara.

Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.
En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor”.

Cuando hice la profesión religiosa tomé el nombre de "Tecla" en memoria de la primera discípula de San Pablo. En aquel momento, el fundador me eligió para acompañar, ser guía y madre de la naciente Congregación de las Paulinas. Con fe heroica y confianza incondicional emprendí el misterioso camino siendo fiel colaboradora del Padre 





























Partiendo de una dinámica de presentación, la mañana de este primer día estuvimos reflexionando acerca del “Si” de Maria, Madre de Dios y Madre nuestra. La figura de Maria la que nos ayudó a reflexionar, revisar y orientar nuestro camino de comunión con Dios y su proyecto de amor para cada una de nosotras. Toda esto basado en texto de la anunciación del Evangelio de Lucas.
Después del almuerzo nos deleitamos con la película de la Hermana Tecla Merlo cofundadora de las Hijas de San Pablo... Para luego dar inicio a la segunda charla, en esta ocasión sobre el “Si” de San Pablo, con el tocamos mas fondo el verdadero sentido del llamado de Dios y la calidad de nuestras respuestas, seguido de la reflexión personal, la oración comunitaria nos encontramos alrededor de la mesa eucarística y de la palabra para juntas celebrar y agradecer el maravilloso donde sentirnos escogidas, amadas y llamadas por Dios a una misión especifica. 
Llegada la noche nos hicimos sentir en la alegría comunitaria con la visita de los familiares de la hermana Elizabeth quienes vieron a celebrar con nosotras el cumpleaños de la joven Roxana que quiso vivir con nosotras su cumpleaños; fue una noche de mucha alegría, espontaneidad y esperanza. 

