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“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 
desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.
Nací el 20 de Febrero de 1894, en Castagnito de Alba, al norte de Italia. Única mujer entre cuatro hermanos en una familia muy unida.
Cuando hice la profesión religiosa tomé el nombre de "Tecla" en memoria de la primera discípula de San Pablo. En aquel momento, el fundador me eligió para acompañar, ser guía y madre de la naciente Congregación de las Paulinas. Con fe heroica y confianza incondicional emprendí el misterioso camino siendo fiel colaboradora del Padre Santiago Alberione.
El Sí que pronuncié cambió el rumbo de mi vida y un nuevo capítulo se comenzó a escribir en el siglo XX, un capítulo destinado a la mujer: Paulinas, mujeres consagradas a Dios en el mundo de la comunicación. Animaba a mis hijas en esta hermosa misión y les decía: " Prestemos nuestros pies al Evangelio, que corra y se extienda", y les compartía lo que tenía en lo profundo de mi corazón "Quisiera tener mil vidas para dedicarlas a este noble apostolado: predicar el Evangelio con los medios de comunicación".
Con el Sí que di, nacieron luego otros muchos Sí que hoy conforman lo que son las Hijas de San Pablo.
Tecla Merlo muere en Albano el 05 de febrero de 1964. Cuando falleció la Congregación ya estaba presente en 24 naciones de los cinco continentes. La hermana Tecla Merlo, profundamente contemplativa en la acción y activa en la contemplación, dejó a las hermanas Paulinas un camino abierto de santidad heroica. La Iglesia reconociendo la heroicidad de su vida la ha proclamado Venerable.
El sábado 24 de enero nuestra casa del Hatillo abrió sus puertas para celebrar junto a un pequeño grupo de 3 jóvenes la fiesta de la conversión del Apóstol Pablo. Las jóvenes Madian de Barquisimeto, Andreina y Cecilia de Valencia llegaron desde el sábado bien temprano para compartir con nosotras sus inquietudes personales y vocacionales...El encuentro estuvo a cargo de la hna. Elizabeth Vargas quien de forma muy dinámica y sirviéndose de una sencilla pero profunda reflexión compartió con las
tres jóvenes la conversión del Apóstol Pablo iluminando siempre con la vida nuestro padre y fundador el Beato Santiago Alberione... En la tarde después del almuerzo la hna. Yenny Martínez y la hna. Elizabeth vargas fueron con Madian, Cecelia y Andreina a la gran celebración eucarística que dio inicio aquí en la arquidiócesis de Caracas a la Gran Misión Continental en la parroquia Chiquinquirá de La Florida. Durante la celebración eucarística el Cardenal Jorge Urosa y los demás obispos y sacerdotes no cesaron de colocar a san Pablo como modelo y ejemplo a imitar. Pablo que al encontrarse con Jesús en el camino de Damasco no descanso hasta dar su vida por causa del evangelio.





Este VI Encuentro se celebrará en la Ciudad de México del 13 al 18 de Enero de 2009.
En una lejana y pequeña aldea de Nazaret, una joven llamada María experimenta con su Sí lleno de confianza el misterio del Amor.
La palabra latina "adventus" significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor. 
escribió una carta para ver si me animaba; pero yo quería estudiar para maestra porque quería ayudar un poco a mi familia, que era humilde. Además había un muchacho que me gustaba y que me estaba cortejando; pero sentía que mi vida no estaba destinada al matrimonio. Un sacerdote que me acompañó durante mi discernimiento, bueno mientras pensaba la cosa, me ayudó mucho a clarificar. Luego mi pregunta se volvió de ¿será este muchacho? A ¿Cuál será mi vocación, será que sirvo para ser hermana Paulina? Así pasó el tiempo, y al terminar mis estudios de maestra, como a los 19 años, decidí entrar con las hermanas Paulinas, quienes me recibieron muy afectuosamente y con mucho cariño me integré en la comunidad. Eso fue en el año 1939… ya hace un tiempito…
La vocación... No es el camino de los conformistas y de los satisfechos con la situación de este mundo; sino de los violentos y rebeldes que aspiran a que su paso por él lo haga un poco mejor.
No es el camino de los que regatean y miden sus obligaciones para con Dios y el prójimo; sino de los que siguen voluntariamente a Jesucristo.
No es el camino de los egoístas, que sólo miran hacía sí mismos; sino de los generosos que piensan en los pobres de la tierra.
No es el camino de los que quieren hacer un favor a Dios; sino de los que corresponden agradecidos a la propuesta que Dios les hace.
No es el camino de los desilusionados, aburridos, tristes; sino de quienes sienten el fuego del Evangelio.
No es el camino de los que confían en sus fuerzas; sino de los que se abandonan y apoyan constantemente en Dios.
La Iglesia nace como una respuesta a una invitación. Dios llama, Dios ofrece su amor a todos los hombres. Cada uno puede acoger la llamada. El sí personal de cada hombre, de cada mujer, se convierte en la puerta de ingreso en la Iglesia. Desde este sí empezamos a vivir como salvados, nos convertimos en luz del mundo y sal de la tierra. 
De una forma o de otra, cada estilo de vida consagrada hace presente a Jesucristo en nuestro tiempo. Los contemplativos nos hacen presente a Jesús que subía al monte a orar a su Padre. Otros lo hacen desde la asistencia a los pobres, los ancianos y los enfermos (tantos consagrados que trabajan con los más humildes y los más necesitados); imitan de esta forma a Jesús en su servicio cariñoso a los hombres y mujeres que sufren en todos los tiempos. Otros lo hacen como transmisores del Evangelio (misioneros), como educadores (en la enseñanza o el trabajo con los niños, jóvenes o adultos), o de otras maneras según la inspiración del Espíritu; de este modo, continúan la predicación de Cristo que iba de ciudad en ciudad anunciando la Buena Noticia.
Hay un elemento común a las distintas formas de consagración a Dios: los votos de pobreza, de castidad y de obediencia. Los votos religiosos no son una novedad: arrancan del compromiso bautismal, y buscan vivirlo en plenitud, según una llamada por parte de Dios.
Los votos se viven según el espíritu de alguna tradición monástica o del carisma recibido por algún Fundador. Cada carisma debe ser valorado y reconocido por la Iglesia como garantía de su autenticidad y de su procedencia del verdadero Espíritu de Cristo.

La vida consagrada, por lo tanto, es parte esencial de la Iglesia, algo querido por el mismo Cristo. Como nos dice el documento del Papa dedicado a este tema, la vida consagrada no sólo ha desempeñado en el pasado un papel de ayuda y apoyo a la Iglesia, sino que es un don precioso y necesario también para el presente y el futuro del Pueblo de Dios, porque pertenece íntimamente a su vida, a su santidad y a su misión (Juan Pablo II, exhortación apostólica postsinodal Vida consagrada, n. 3).
Al celebrar, por lo tanto, cada 2 de febrero la jornada de la vida consagrada, podemos recordar y agradecer a Dios el que siga invitando a tantos hombres y mujeres a vivir su vida bautismal de un modo especialmente intenso y profundo, gracias a tantas congregaciones, órdenes religiosas y otras formas de vida consagrada que enriquecen y alientan la vida de todo el pueblo cristiano y, en concreto, de cada una de las diócesis del mundo.



Este periodo de mayor intimidad con el Maestro me ha conducido a la certeza de que Él siempre acompañara y dirigirá hacia sí, mis pasos. Sueño con pertenecerle totalmente. Y con que en mí se realice la segunda Encarnación del Verbo, como hace mucho tiempo lo vivió María. Por mis propias fuerzas es imposible, pero cuento con su gracia que se manifiesta con total plenitud en mi debilidad. Simona Rosario, Novicia de las Hijas de San Pablo




Partiendo de una dinámica de presentación, la mañana de este primer día estuvimos reflexionando acerca del “Si” de Maria, Madre de Dios y Madre nuestra. La figura de Maria la que nos ayudó a reflexionar, revisar y orientar nuestro camino de comunión con Dios y su proyecto de amor para cada una de nosotras. Toda esto basado en texto de la anunciación del Evangelio de Lucas.
Después del almuerzo nos deleitamos con la película de la Hermana Tecla Merlo cofundadora de las Hijas de San Pablo... Para luego dar inicio a la segunda charla, en esta ocasión sobre el “Si” de San Pablo, con el tocamos mas fondo el verdadero sentido del llamado de Dios y la calidad de nuestras respuestas, seguido de la reflexión personal, la oración comunitaria nos encontramos alrededor de la mesa eucarística y de la palabra para juntas celebrar y agradecer el maravilloso donde sentirnos escogidas, amadas y llamadas por Dios a una misión especifica. 
Llegada la noche nos hicimos sentir en la alegría comunitaria con la visita de los familiares de la hermana Elizabeth quienes vieron a celebrar con nosotras el cumpleaños de la joven Roxana que quiso vivir con nosotras su cumpleaños; fue una noche de mucha alegría, espontaneidad y esperanza. 
